EL EFECTO DROOPY en los argentinos...

10 de Febrero de 2013
Por matiasequiroga, de la Net


Droopy es un personaje animado creado por Tex Avery, para el estudio de animación de Metro-Goldwyn-Mayer, en 1943. Era conocido originalmente como Happy Hound hasta 1949. Este afligido Basset Hound hablaba en un tono monótono, y aunque no lo pareciera, era lo bastante astuto como para vencer a sus enemigos.



La principal característica de este perro molesto, era que estaba por todos lados y aparecía en cualquier lugar. No había forma de escapar de él. Era el martirio de sus enemigos.

Los argentinos somos como Droopy. Vamos a todos lados y estamos donde hay quilombo. Generalmente esto sale a la luz cuando ocurre una tragedia o un accidente de proporciones bíblicas.


Levantas una piedra y hay un argentino, o mejor dicho, cae un meteorito sobre una pequeña aldea y cuando sacan los cuerpos, aparece entre los muertos, un argentino sacando fotos y contando su historia para 5 diarios y 3 canales de televisión.


Viendo las noticias internacionales, me enteré del accidente del crucero de lujo italiano “Costa Concordia”, con 4.200 pasajeros, 1.000 tripulantes, 114.000 toneladas de peso y un capitán, que el único espacio con agua que volverá a ver en su vida, es el inodoro de su calabozo.

Dicho hombre, Francesco Schettino, está acusado de homicidio involuntario, imprudencia e impericia en su trabajo, negligencia y como si todo esto fuera poco, abandonar el barco antes de que estuviera completamente evacuado. Además se negó a volver a bordo a pedido de la Guardia Costera para colaborar en el rescate.


Todo el “accidente” fue porque el capitán quería homenajear a un tripulante acercándose a la isla de Giglio, en donde vive la familia de dicho homenajeado. Se ve que se acercaron mucho, porque la mole acuática se clavó en una piedra a 150 mts. de la costa, y se hundió, no del todo por la poca profundidad, pero palmaron 11 pasajeros y hay 28 desaparecidos.

Pero no nos vayamos por las ramas. Entre los 4.200 pasajeros del crucero, había 18 argentinos. Y uno de ellos se destaca por sobre los demás. Es una mujer de 72 años, titular del 1º Juzgado Penal de Menores de Mendoza, María Inés Lona, viajó junto a sus dos hijas de 36 y 41 años.

La anécdota de la Magistrada es que no tuvo acceso a los botes salvavidas y tomó la decisión de arrojarse al mar. Sus hijas ya habían sido evacuadas en botes. La anciana y jueza nadó los 150 mts, hasta la costa de la isla de Giglio y en el pueblo se rencontró con sus dos hijas. Ya de vuelta, en Argentina, la vieja, se mandó que el accidente fue como el del Titanic… no sé como lo sabe, pero el Titanic se hundió 27 años antes de que la jueza viera la luz por primera vez.


Entonces, Gran Accidente: un argentino con una historia para contar. Veamos otros cataclismos con argentos incluidos.

Lo primero que se me ocurre es otro naufragio, mucho mas importante, quizás el accidente naval mas importante de la historia, por varias circunstancias: la cantidad de victimas, el tamaño de la embarcación, la corta vida de la misma… Si, estamos hablando del Titanic. ¿Había argentinos a bordo? Veamos

Entre los 2.227 pasajeros con los que zarpó, el “RSM Titanic” desde Southampton, el 10 de abril de 1912 a las 12:15hs. del mediodía, hubo varios latinoamericanos. Unos cuantos mexicanos, uruguayos y como no podía ser de otra manera, dos argentinos.

Uno de ellos, una mujer llamada Violeta Jessop, que no sólo sobrevivió al naufragio del Titanic, sino que sobrevivió a otros dos naufragios más en su vida. Eso es tener culo, o no, según como se lo vea. O tuvo suerte, o esta mina era mufa.

Nacida en Buenos Aires en 1887, hija mayor de un matrimonio irlandés con nueve hijos. Al morir su padre, se fue a Gran Bretaña, para mantener a toda su familia trabajando de camarera en distintas compañías de navios. En 1911, a bordo del “Olimpic” fue su primer naufragio, al colisionar este contra él “HMS Hawke” cerca de la isla de Wight, se salvó. El segundo fue el “RSM Titanic“. Se salvó de nuevo, fue una de las 705 sobrevivientes.

El tercero fue en 1916 cuando, reclutada por la Cruz roja, se encontraba a bordo del “Britanic“, que se hundió en el mar Egeo. Obviamente también se salvó.


Violeta murió los 84 años en su casa de la campiña inglesa. Hizo que sus cenizas fueran arrojadas al mar. ¡Que hijos de put...!, la hubieran enterrado. Se estuvo escapando toda su vida de no morir en el mar y  terminan arrojando sus cenizas al océano...



El otro argentino a bordo del barco más loser que surco parte de un océano,fue Edgardo Andrew, oriundo de rio cuarto, Córdoba, quien estaba estudiando en Inglaterra y se estaba mudando a los Estados Jodidos de Norte America, dejando una novia atrás.

Cuando el barco se estaba hundiendo, el cordobés consiguió un chaleco y un lugar en un bote salvavidas, pero al ver a una muchacha desamparada, el muy pajer... le cedió su lugar en la lancha y se arrojó al helado atlántico. Todo un Leo Dicaprio, fue uno de los 1.522 fiambres titánicos.


Como ya he dicho en otra ocasión, toda buena acción tiene su merecido castigo.


De barcos no hay más, o no se me ocurren más situaciones, pero en sucesos desastrosos, esto recién empieza.


Viernes 11 de marzo de 2011, gran terremoto y tsunami en Japón, en la costa del pacífico, en la región de Tohoku. Fue un terremoto de 9 puntos en la escala de Richter. Hizo mierda todo y provocó un tsunami con olas de hasta 10 mts. de altura. Hubo 15.836 muertos, 3.650 desaparecidos, 5.948 heridos y un argentino con algo para contar nuevamente.

Adrián Della Rosa vive en Japón con su mujer y sus dos hijos en Kahochu Cho, a 115 kms. de Fukushima la central nuclear. Al momento del sismo, Della Rosa se encontraban trabajando en la ciudad de Kobe, a 1.000 kms. de distancia de su familia. Se enteró del movimiento telúrico por un mensaje de texto de su mujer, en el que le decía que la casa se movía toda y que lo quería mucho. Inmediatamente Della Rosa se subió al auto y recorrió en 30 horas los 1.000 kms. que lo separaban de su hogar, para permanecer encerrado con su familia por el alto riesgo de radiación emanada de la central atómica de Fukushima, parcialmente destruida por el terremoto.

Los medios argentinos narraron la aventura de Della Rosa, como si fuera el único ser humano en Japón, que hizo algún tipo de esfuerzo por encontrar a sus seres queridos, un héroe, un adalid del amor. Nuevamente una Tragedia, un argentino en el medio.

Pero sigamos viendo otros episodios violentos de la historia, para indagar si algún argentino tuvo participación.


Domingo 26 de diciembre de 2004. Terremoto y tsunami en el sudeste asiático, 9 puntos en la escala de Richter, olas de hasta 9 mts. de altura que recorrieron hasta 1.600 kms. de distancia. 230.000 muertos y entre esos 3 argentinos: Diego Talevi de 33 años y su hijo Bruno de 1 año y Fernando Bengochea de 34 años.

Pero hubo argentinos que se salvaron, como Juan Pablo Barrera de 28 años y su esposa Carolina, quienes al momento de la marejada se encontraban haciendo snorkel. Cuando entraron al agua estaba todo bien, pero cuando salieron encontraron todo destrozado. También está el arquitecto Pablo García Oliver que junto con su esposa Mora Varela, fueron sorprendidos por la ola cuando estaban en un muelle flotante, en la isla de Phi Phi. Los salvo un bote pesquero que pasó luego del tsunami.


Otra Catástrofe y otros argentinos con cosas interesantísimas para contarnos. Pero no nos quedemos ahí, sigamos indagando en las grandes Tragedias mundiales. Pero ahora dichas tragedias no son por causas naturales, sino provocadas por el hombre.


Martes 11 de septiembre de 2001. Terroristas islámicos yihadistas de Al Qaaeda secuestran cuatro aviones. El vuelo 11 de American Airlines y el vuelo 175 de United son los que colisionan con las Torres Gemelas en Nueva York. El vuelo 77 de American Airlines es el que se termina estrellando contra el Pentágono. Y finalmente el vuelo 93 de United no alcanzó ningún objetivo al caer en campo abierto en Shankville, en las afueras de Pennsylvania. Se estimaba que este era el vuelo que iba colisionar contra la Casa Blanca. Pero según cuentan los entendidos, los pasajeros evitaron las maniobras de los terroristas y sacrificaron su vida por el bien de su Nación, al hacer caer el avión a tierra. 2.973 muertos, 6.000 heridos, 29 desaparecidos, 19 terroristas muertos, y cuatro argentinos que pasaron a la posteridad, todos ellos encontrando su final en Nueva York.

Mario Luis Santoro, 28 años, rosarino, paramédico,uno de los primeros en llegar al lugar tras el choque de los aviones. Se encontraba haciendo tareas de salvamento cuando las Torres se derrumbaron encima de él y otros tantos que se encontraban trabajando allí.

Gabriela Waisman, 33 años, psicóloga. No trabajaba en las Torres, pero ese día acompañó a una amiga que tenía una reunión de trabajo ahí cuando el avión impactó la torre. Logró hablar con alguno de sus familiares contándole lo sucedido pero la caída de la Torre la sorprendió y no pudo escapar. Eso se llama mala suerte. Nunca hay que acompañar a ningún amigo a ningún lado.

Pedro Grehan, 35 años, trabajaba en Cantor Fitzgerald como bróker, en el piso 106 de la Torre Norte. De las cuatro víctimas, es el único del cual no se recuperó su cuerpo. Me imagino que nunca se enteró lo que estaba pasando.

Sergio Villanueva, 33 años, bombero, murió al caer la Torre donde estaba siendo tareas de salvataje.

Mas Quilombos y Destrozos más Argentinos. También hay sobrevivientes, obviamente. Es el caso de Alejandro Vigilante, pintor de brocha gorda, de 29 años. Iba camino a trabajar en un hotel para acordar un mural, y cuando estaba saliendo de la boca del subte, a una cuadra del World Trade Center, éste se vino abajo provocando una inmensa nube de polvo y escombros, que todos hemos visto la televisión. El muy vigilante, se salvó junto a un oficial de policía, al refugiarse dentro de un patrullero. De los cuatro argentinos muertos, dos son llamados héroes, un bombero y un paramédico.


Somos unos fenómenos, estamos en todas...

Pero sigamos investigando, sigamos viendo que tan involucrados estamos en los Desastres y Tragedias mundiales, o cuál fue nuestro grado de participación.


A ver, veamos. ¿En la Segunda Guerra Mundial hubo argentinos? ¿Ustedes qué piensan? Pero por supuesto, claro que sí, hubo argentinos, si estamos en todos lados.

Ricardo Moreno: nació en Bariloche, propietario de un pequeño avión, el “Sea Bee”, pasaba algunas temporadas en Bahía Blanca. Un día, se le ocurre irse a Europa a pelear por la libertad ajena.

Recibió entrenamiento en Canadá y combatió en Europa piloteando un avión. Actualmente reside en Canadá.

Federico Bradbury: nacido en Lomas de Zamora, trabajó para el ferrocarril argentino. Murió en la guerra tripulando un Stirling en 1944.

Alejandro Francisco Watt: nacido en la ciudad de Córdoba, eran cuatro hermanos y todos fueron pilotos de guerra. Dos de ellos murieron en combate. En la década del ´80 llegó a desempeñarse como segundo jefe de la aerolínea argentina Austral.

Mauricio Lett: nació en una estancia cercana a la Sierra de la Ventana. Desapareció con su Spitfire en el Mar del Norte en 1945. Tenía poco más de 20 años.

Ken Charney: nacido en Quilmes, pasó toda su juventud en Bahía Blanca. Es considerado un As de la Segunda Guerra con 14 aviones enemigos derribados.

Capitán Juan Conran: nacido en Bahía Blanca, fue el primer argentino en bombardear Berlín durante 1941. Lo derribaron y fue prisionero de guerra hasta el final de la contienda.

Reynaldo Daintree: nació en Adrogué y fue piloto de bombarderos pesados en la India. Fue jefe de línea internacional de Aerolíneas Argentinas y piloteó desde los Comet hasta los jumbo 747.



¿Qué tal? Siempre se aprende algo y estoy casi seguro que los Aliados ganaron la guerra gracias a nosotros. Pero si vamos más atrás en el tiempo, ¿seguirá estando nuestra estirpe Argenta?



Veamos en la Primera Guerra Mundial:

Thomas Colvill – Jones: Oriundo de Hurlingham, piloto de Bristol Figther, desapareció en combate el 25 de abril de 1918 y fue tomado prisionero. Murió el 24 de marzo de 1918, por las heridas recibidas en un campo de prisioneros.

Bertran Hutchinson Smyth: nació en Bernal. Fue artillero de los cazas Bristol F2b. Sobrevivió a la guerra y murió el 6 de febrero de 1966. Está enterrado en Buenos Aires.

Vicente Almandoz Almonacid: Se alista en la Legión Extranjera el 10 de agosto de 1914. Voló un RF29 hasta 1917. Inventó tres tipos de bombas utilizadas por el Servicio Aéreo Francés.

Eduardo Oliveros: nació en Tandil el 2 de noviembre de 1886. En 1915 viajó oculto a Italia sin que sus padres se enteren. Oliveros aprobó el examen de vuelo en 5 de febrero de 1916. El 5 de agosto de 1917 es ascendido a teniente. Ese día entra combate dos días después, el 7 de agosto es ascendido a Capitán. Derribó nueve aviones enemigos.

Con menos datos e historia para contar, pero igual de Argentinos, acá van otros nombres:

Máximo  Von Frehery y Mario Scherff (ambos volaron para Alemania)

Geronimus Wilmart (Voló para Francia)

Raúl Simonini, Rafael Cappo, Luigi Capparucci y Domenico Girardi (Volaron para Italia)


Y entonces seguimos apareciendo entre el polvo de los escombros, unos simplemente muriendo, otros ayudando, y otros armando quilombos...


Ernesto Guevara, conocido como el “Che Guevara“, nacido en Rosario, el 14 de marzo de 1928, se tuvo que hacer el comunista para ir hacer la revolución por toda Latinoamérica, menos en nuestro país.

Viendo su trayectoria como revolucionario, debemos decir que fue un gran médico, sobre todo por su exitosa actuación en la ciudad de La Higuera, Bolivia, donde muere accidentalmente al tropezarse con las balas disparadas por un pelotón de fusilamiento, el 9 de octubre de 1967. Un patriota que nunca hizo patria en su propia patria y que hoy adorna miles de remeras en el mundo.





Pero yo me sigo haciendo preguntas. ¿En la guerra de Vietnam, habrá habido argentinos? Pues claro que sí, pero acá se da un curioso caso. Hubo participación argentina en ambos bandos.

Por un lado, "los Vietnim", un grupo de 12 combatientes del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo), grupo terrorista argentino. Estuvieron seis meses en Vietnam, haciendo capacitación y participando de algunas escaramuzas limítrofes. El guerrillero a cargo era conocido con el alias de Joe Baxter, quien fue condecorado por el propio Ho Chi Ming.

Por el otro lado, un contingente de argentinos rotós, durante dos años sólo cumplieron la función de observadores. No tuvieron participación directa, salvo..., un hecho mientras viajaban en un Hércules C130. Como cortesía se les ofreció abrir fuego con un obús de 105 mm sobre una aldea vietnamita. Cuenta la historia, que uno de los argentinos preguntó: "Cómo estaban seguros de que en esa aldea habían comunistas". La respuesta que recibieron fue: “no estamos seguros, pero sí le decimos que en esa aldea no hay norteamericanos”... (Uf..!!!, sin palabras hasta aquí).


Más guerras, más Argentinos.


También estuvimos en la Guerra civil Española, como brigadistas defensores de la República. En total fueron unos 600 combatientes que salieron desde Argentina.

Un ejemplo es Adolfo Jacinto Gorosabel, nacido en San Telmo y que viajó a España en 1929. Herido en el frente de combate, fue recluido en el campo de Angeles Sur Mer, hasta su repatriación a la Argentina. Se instaló el Mar de Plata y murió en el 2003.


Un crucero enrome se hunde con 20 cm de agua y hay un Argentino. El mar se traga a Japón y hay un Argentino. Hitler invade Europa y hay un Argentino. El comunismo avanza en Asia y hay un Argentino. El terrorista guerrillero icono del universo, es un Argentino.


Vamos a todos lados y estamos donde hay quilombo. En una guerra le vendemos armas a los dos países enfrentados, como fue el caso del conflicto entre Ecuador y Perú, en el año 1991, en la presidencia de Carlos Méndez. Lo patético del caso es que Argentina era uno de los cuatro países miembros garantes de la Paz, en un acuerdo firmado en Río de Janeiro, para evitar que estos dos países llegaran a enfrentarse en un conflicto bélico, pero a su vez le vendimos armas a los dos. Y no creo que con fines pacíficos.


Pregunta final ¿Somos Buenos, Somos Malos, o Somos Argentinos? Estuvimos, estamos y estaremos en donde haya el menor atisbo de problemas, catástrofe, desgracia o tragedia, siempre dando la nota o vendiendo las noticias para los medios informativos…



Como dice el nuevo eslogan de nuestro país “Argentina: un país con buena gente“. Me hacen reír… es como cuando los militares en la década del ´70 quisieron limpiar la imagen del país e inventaron el tristemente célebre slogan “Los Argentinos somos Derechos y Humanos“.

Los Argentinos, no somos Buenos, ni Gente, ni Derechos, ni Humanos. Solo somos Argentinos, con todo lo bueno y malo que ello implica. Pero bueno, es lo que somos. Y salimos en todas las fotos, como "Droopy".


Enlace:
http://matiasequiroga.wordpress.com/2012/08/27/el-efecto-droopy/

2 comentarios :

  1. La verdad que la publicación es una mierda.

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    1. Jajaaja, es así hermano anónimo y sirvió como para sacar de la tensión de nuestra verdadera labor en las noticias, es tétrica y fue buena para distraer al lector... Gracias por opinar... y pronto viene el Efecto Droopy II

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