Hace
30 años, si una persona sufría un incendio en su casa, tenía de media
17 minutos para escapar con vida. Ese era el tiempo que tardaban todos
los utensilios en arder. Transcurrido ese cuarto de hora largo, nadie podría sobrevivir al humo, a la temperatura o las llamas.
Tres décadas después, ese franja se ha estrechado. En
la actualidad, huir de una casa que se está siendo consumida por el
fuego nos deja un margen de menos de 10 minutos. Es decir, todo se quema
con mucha más facilidad
Esta es la conclusión de un trabajo realizado por la consultora de seguridad en el hogar Rossen Reports. En
él, se construyeron dos salones, uno replica de una casa americana de
los años 70 y otro un salón equipado con muebles actuales. A los dos se
les prendió fuego, pero las llamas tuvieron un comportamiento desigual.
En
la habitación moderna, el fuego pasó del sofá a la lámpara y terminó
calcinando la mesa y las sillas, junto con la mesilla del café. En apenas 3 minutos las llamas llegaron al techo. Sin embargo, en la antigua el proceso se demoró mucho más tiempo.
Según los bomberos que trabajaron en el experimento,
está diferencia se debió a que los muebles más recientes no están hecho
de madera pura, sino de un conglomerado de serrín al que se le han
añadido diversas sustancias sintéticas que arden con mucha más
facilidad. Lo mismo ocurre con la alfombra o con los plásticos que están presentes en las lámparas.
“Los materiales sintéticos arden con mucha más facilidad que los materiales naturales”,
explica el experto en seguridad en el hogar John Drengenberg. “El sofá
es sintético, al igual que los almohadones o las cortinas o la
alfombra”.
Sin
embargo, en la habitación retro el mismo experimento fue completamente
diferente. El sofá antiguo tardó 15 minutos en contagiarse de las llamas que se originaron en una almohada que también tardó lo suyo en incendiarse. En
total, pasaron 30 minutos hasta que se produjo la misma destrucción que
se vio en la habitación moderna en tan solo 3 minutos.
Aunque este experimento ha sido llevado a cabo en Estados Unidos,
en Europa se da el mismo problema: los muebles tradicionales han sido
sustituidos por los muebles modulares, de coste mucho menor y fabricados
con materiales mucho más inflamables. Así que nos toca extremar las precauciones en el hogar: cualquier descuido puede ser mortal.
alto dato tiraron con la decesperacion uno moriria en el acto sin saber que hacer
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