¿Por qué los perros mueven la cola?
05 de Noviembre de 2013
Nota: ojocientifico.com
El comportamiento animal es uno de los factores que diferencia a los Hombres del resto de los animales y siempre nos resulta sumamente interesante, a veces gracioso, encantador y también divertido.
Por eso es que ya hemos visto varios aspectos en la naturaleza de diferentes especies y estuvimos preguntándonos, por ejemplo, por qué los gatos amasan, por qué los perros aúllan o hasta por qué los elefantes le temen a los ratones, entre otras tantas interrogantes, ¿recuerdas?
Es más, apenas algunas semanas atrás contestamos la pregunta sobre por qué los gatos mueven la cola.
Pero hoy nos dedicaremos a analizar a la otra especie que junto a los
gatos, son las dos especies domesticadas que aparecen con más frecuencia
en los hogares de todo el mundo: los perros.
¿Sabes por qué los perros mueven la cola?
El comportamiento de los perros
Adoro a los caninos y siendo mucho más que simples
mascotas, comparto mi hogar con dos perras. Ellas siempre tienen
comportamientos muy particulares, hacen agujeros en el patio, corren
como locas, le ladran a todo lo que pasa por allí, aúllan y claro, mueven su cola. Cuando terminó el día y llego a mi hogar, ellas me reciben con pequeños saltos mientras agitan y mueven su cola de lado a lado, como si estuviesen muy felices de volver a verme.
Pero esto no es algo que me suceda solo a mi, si tu tienes un perro
seguramente también lo hayas visto. Todos los perros tienen cola, es una
parte de su cuerpo y aunque algunos tienen colas (o rabos) de gran tamaño o muy pequeñas y a otros se las corten, todos los perros mueven su cola.
Con frecuencia, suele decirse que hacen esto para demostrar amor y
cariño o para darnos a entender que están felices o que quieren
divertirse y jugar. Sin embargo, muchas veces, el movimiento de la cola
es acompañado por un gruñido o un ladrido de advertencia. Entonces los
perros: ¿para qué mueven la cola?
¿Por qué un perro mueve la cola?
Los expertos señalan
que es muy importante aprender a diferenciar un perro que se siente
bien y a gusto, con uno que simplemente está moviendo su cola, pues aquí
no hay una equivalencia. En consecuencia, un perro puede estar moviendo
su cola aunque no esté precisamente feliz.
Si además de mover la cola,
el perro tiene las pupilas dilatadas, los músculos están rígidos, mueve
sus orejas hacia adelante o atrás y su rostro tiene muestra cierta
tensión muscular, lo mejor será retroceder. La cola del perro sirve para comunicar emociones fuertes y no necesariamente felicidad sino que también enojo, agitación o ira y en realidad, aprender a leer el movimiento de la cola de un perro puede ser toda una ciencia.
Los perros son el resultado de un largo proceso evolutivo, que tiene
raíces nada menos que en los lobos grises. Antiguamente, el propósito de
la cola de los perros era el de darles equilibrio ya
sea caminando, corriendo o nadando, siendo muy especial en la caza y por
ende, en su supervivencia. De esta manera, el movimiento de la cola
quedó prácticamente grabado en la naturaleza y herencia de los perros.
Por otra parte, hay quienes señalan que estos movimientos ayudan al perro a liberar aromas desprendidas por las glándulas
en el ano del mismo. Estos aromas tienen fines reproductivos y son una
suerte de señalización que determina pertenencias o que de algún modo,
“marcan el territorio”, de forma similar a como lo hacen con la orina.
Estas esencias también forman una especie de mapa que, acompañado al complejo y desarrollado sentido del olfato canino, sirve para orientarse.
A fin de cuentas, el movimiento de la cola de los perros es algo que
aún resulta bastante difícil de comprender ya que es siempre variable.
Al menos ya sabes que la próxima vez que veas a un perro mover la cola
deberás tener otras tantas cosas en cuenta.
Un estudio científico asegura que si el movimiento apunta a la derecha, el can está feliz, y si es a la izquierda, disgustado, algo ante lo que reaccionan sus congéneres. El motivo, la organización asimétrica de su cerebro.
Cuando un perro mueve la cola, tendemos a pensar que está contento, que
se alegra de vernos o de encontrarse con otro congénere al que
olisquear, pero resulta que no es lo mismo que ese meneo tienda hacia la
izquierda o hacia la derecha, según ha descubierto un equipo científico
de la Universidad de Trento.
Según la investigación, publicada en Current Biology, si la cola del animal apunta hacia la derecha significa que siente emociones positivas, pero si lo hace hacia la izquierda, las emociones son negativas. Este comportamiento demuestra que los canes, como los humanos, tienen cerebros organizados asimétricamente, en los que los lados derecho y izquierdo juegan diferentes roles.
Para los autores del estudio, el meneo diferente de los perros refleja lo que sucede en su cerebro. La activación del hemisferio cerebral izquierdo produce un meneo a la derecha, y la activación del hemisferio derecho produce un meneo a la izquierda. El estudio demuestra que esta diferencia en el movimiento de la cola no pasa desapercibida para los otros perros, que reaccionan de forma distinta según un lado u otro.
Los investigadores mostraron a unos perros vídeos de otros canes moviendo la cola, mientras controlaban sus reacciones. Cuando los perros veían a otro que movía la cola hacia la izquierda, su ritmo cardíaco se elevaba y comenzaban a parecer ansiosos. Sin embargo, cuando los perros veían a otro que movía la cola a la derecha, se quedaban completamente relajados.
Respuesta automática
«La dirección de la cola que se menea importa, porque coincide con la activación hemisférica», dice Giorgio Vallortigara, del Centro para la Mente/Ciencias del Cerebro de la Universidad de Trento. «En otras palabras, un perro que mira a otro que se menea con un sesgo al lado derecho- lo que muestra la activación del hemisferio izquierdo como si estuviera experimentando algún tipo de respuesta positiva- también produce respuestas relajadas. Por el contrario, un perro que mira a otro que la mueve con un sesgo a la izquierda -mostrando así la activación del hemisferio derecho, como si estuviera experimentando algún tipo de respuesta negativa- también produce respuestas de ansiedad, así como aumento de la frecuencia cardiaca. Creo que eso es increíble».
Vallortigara no piensa que los perros tengan necesariamente la intención de comunicar esas emociones a los otros. Más bien, dice, el sesgo en el meneo de la cola puede ser el subproducto automático de la activación diferencial del lado izquierdo o derecho del cerebro.
A su juicio, los veterinarios y dueños de perros harían bien en tomar nota para conocer mejor a sus animales. Y es que, como dicen algunos, «solo les falta hablar».
Según la investigación, publicada en Current Biology, si la cola del animal apunta hacia la derecha significa que siente emociones positivas, pero si lo hace hacia la izquierda, las emociones son negativas. Este comportamiento demuestra que los canes, como los humanos, tienen cerebros organizados asimétricamente, en los que los lados derecho y izquierdo juegan diferentes roles.
Para los autores del estudio, el meneo diferente de los perros refleja lo que sucede en su cerebro. La activación del hemisferio cerebral izquierdo produce un meneo a la derecha, y la activación del hemisferio derecho produce un meneo a la izquierda. El estudio demuestra que esta diferencia en el movimiento de la cola no pasa desapercibida para los otros perros, que reaccionan de forma distinta según un lado u otro.
Los investigadores mostraron a unos perros vídeos de otros canes moviendo la cola, mientras controlaban sus reacciones. Cuando los perros veían a otro que movía la cola hacia la izquierda, su ritmo cardíaco se elevaba y comenzaban a parecer ansiosos. Sin embargo, cuando los perros veían a otro que movía la cola a la derecha, se quedaban completamente relajados.
Respuesta automática
«La dirección de la cola que se menea importa, porque coincide con la activación hemisférica», dice Giorgio Vallortigara, del Centro para la Mente/Ciencias del Cerebro de la Universidad de Trento. «En otras palabras, un perro que mira a otro que se menea con un sesgo al lado derecho- lo que muestra la activación del hemisferio izquierdo como si estuviera experimentando algún tipo de respuesta positiva- también produce respuestas relajadas. Por el contrario, un perro que mira a otro que la mueve con un sesgo a la izquierda -mostrando así la activación del hemisferio derecho, como si estuviera experimentando algún tipo de respuesta negativa- también produce respuestas de ansiedad, así como aumento de la frecuencia cardiaca. Creo que eso es increíble».
Vallortigara no piensa que los perros tengan necesariamente la intención de comunicar esas emociones a los otros. Más bien, dice, el sesgo en el meneo de la cola puede ser el subproducto automático de la activación diferencial del lado izquierdo o derecho del cerebro.
A su juicio, los veterinarios y dueños de perros harían bien en tomar nota para conocer mejor a sus animales. Y es que, como dicen algunos, «solo les falta hablar».
Enlace:
http://www.ojocientifico.com/4019/por-que-los-perros-mueven-la-colahttp://www.sitioandino.com/nota/96582-que-te-dice-tu-perro-cuando-mueve-la-cola/
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